¿Qué es la Epilepsia?
El término epilepsia puede resultar confuso, ya que en el ámbito coloquial se suele utilizar indiscriminadamente para todas aquellas personas que presentan una convulsión. De tal manera que un individuo puede haber tenido una convulsión por niveles bajos de azúcar en la sangre o un niño con una fiebre alta. No obstante, la epilepsia describe a un trastorno en el que una persona tiene convulsiones recurrentes en el tiempo debido a un proceso crónico subyacente, de causa desconocida o no.
No todas las personas que padecen una convulsión se diagnostican de epilepsia. Habitualmente es necesario haber presentado al menos 2 episodios de crisis epilépticas o 1 episodio asociado a hallazgos patológicos en el electroencefalograma y que no esté precedida por una causa identificable, por ejemplo, una inflamación aguda, una descarga eléctrica o envenenamiento, tumores o hemorragias intracraneales.
En caso de presenciar un ataque epiléptico, es importante tener las siguientes consideraciones:

  • No mover a la persona del sitio.
  • No meter nada en la boca
  • Evitar si es posible que se golpee la cabeza.
  • Solo en casos puntuales es necesario ir a urgencias: Si es una chica embarazada; si existe traumatismo en la crisis; si tiene varias crisis y entre una y otra no recupera la conciencia o si es una crisis que dura más de 5 minutos, ambos casos sería un estatus epiléptico, siendo muy peligroso.

En la fase tónica de una crisis no se respira debido a una contracción de todos los músculos del cuerpo. El oxígeno que hay en el cuerpo va a los órganos vitales, por ese motivo los labios y orejas pueden presentar cianosis. Esto no es peligroso, siempre que no sea el mencionado status epilepticus.

Se recomienda al lector revisar el siguiente link, que explica de manera didáctica y completa, enfocada a los niños, la epilepsia.

Las crisis epilépticas pueden aparecer por múltiples causas, pero según la edad de inicio de las crisis es más frecuente que sea por unas que por otras, tal y como se refleja en el siguiente listado de mayor a menor frecuencia en cada grupo de edad:

De origen genético

  • Epilepsia Oligogénica: hay factores genéticos que están involucrados en la patología pero su recurrencia varía del 5% al 10% en familiares directos. Su pronóstico al tratamiento es bueno y sin provocar deterioro intelectual.
  • Epilepsia Monogénica: es rara. Se trata de varias generaciones de la misma familia que repiten el mismo tipo de epilepsia y sus características. Los genes que la provocan están identificados. La Enfermedad de Huntington es un ejemplo de este tipo.

En neonatos menores de 1 mes

  • Hipoxia perinatal.
  • Hemorragia intracraneal.
  • Infecciones del SNC: meningitis, encefalitis, abscesos cerebrales
  • Alteraciones genéticas, metabólicas o del desarrollo.
  • Trastornos metabólicos: hipoglucemia, hipocalcemia, hipomagnesemia, déficit de piridoxina.
  • Síndrome de abstinencia.
  • Traumatismos craneoencefálicos (TCE).

En niños de 1 mes a 12 años

  • Crisis febriles.
  • Alteraciones genéticas y enfermedades degenerativas cerebrales.
  • Infecciones del SNC.
  • Traumatismos craneoencefálicos (TCE).
  • Tóxicos y defectos metabólicos.
  • Idiopáticas.

En adolescentes de 12 a 18 años

  • Traumatismos.
  • Idiopáticas.
  • Genéticas y enfermedades degenerativas cerebrales.
  • Tumores.
  • Consumo de tóxicos, incluyendo alcohol.
  • Infecciones.

En adultos de 18 a 35 años

  • Traumatismos.
  • Abstinencia del alcohol.
  • Consumo de tóxicos.
  • Tumores.
  • Idiopáticas.

En mayores de 35 años

  • Enfermedad cerebro-vascular (Ictus previo), primera causa en mayores de 50 años.
  • Tumores, primera causa entre los 35 y 50 años.
  • Abstinencia alcohólica.
  • Uremia, hepatopatía, hipoglucemia, alteraciones electrolíticas.
  • Accidente vascular cerebral.

En mayores de 50 años: accidente cerebro-vascular (como secuela).

Una crisis epiléptica o convulsión ocurre cuando una actividad anormal eléctrica en el cerebro causa un cambio involuntario de movimiento o función del cuerpo, de sensación, de la capacidad de estar alerta o de comportamiento. La crisis puede durar desde unos segundos hasta varios minutos, e incluso en algunas crisis parciales pueden llegar a ser continuas, durando días, semanas o meses.
Los síntomas que experimenta una persona durante una crisis epiléptica dependen del lugar en el cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad eléctrica. Por lo tanto, el cuadro clínico varía dependiendo del tipo de síndrome epiléptico causante de las crisis. Se denominan crisis tonico-clónicas (también llamada de grand mal) a aquellas en el que el paciente grita, pierde el sentido y se desploma, se pone rígido y tiene espasmos musculares. En las crisis parciales complejas, el paciente puede parecer confundido o aturdido y no podrá responder a preguntas ni a instrucciones.
Sin embargo, no todas las crisis son tan notables. Existen ataques muy leves (petit mal), los cuales apenas pueden ser percibidos por las personas de alrededor, siendo la única manifestación de la crisis epiléptica un parpadeo rápido o algunos segundos de mirada perdida con desconexión del medio; a este tipo de crisis epilépticas se les denomina ausencias y son relativamente frecuentes durante la infancia.
De cada diez pacientes tratados con medicamentos: 6 logran control de la epilepsia; 2 presentarán algún tipo de mejoría notable y 2 no experimentarán mucha mejoría.
En algunos casos un tratamiento quirúrgico puede ser más ventajoso que el farmacológico; esto sucede normalmente sólo en el caso de epilepsias focales y de momento afecta a menos de un 5% de todos los enfermos epilépticos.
En primera etapa se realizan estudios clínicos como: EEG basal, video monitoreo, RNM de cerebro con características especiales, de acuerdo al tipo de epilepsia que estemos investigando. Pueden sumarse estudios de S.P.E.C.T. o de P.E.T. Siempre incluye además una valoración neurosicológica.
Los estudios de Fase 2 (durante una cirugía) son: la colocación de electrodos subdurales o la estimulación cortical trans operatoria. A esta fase se llega en los casos de difícil diagnóstico, o en los que no hay una lesión visible en las imágenes.
La epilepsia así como las crisis epilépticas pueden en la actualidad recibir un tratamiento con resultados aceptables. En la mayoría de los casos, las epilepsias de la infancia se curan en la pubertad. Cuando la epilepsia se debe a una lesión claramente visible y esa lesión es eliminada quirúrgicamente, se reduce la intensidad y frecuencia o bien, en muchos casos, se cura la epilepsia. Por lo tanto, al comienzo del tratamiento se examina al individuo, en busca de causas de la epilepsia que se puedan eliminar, por ejemplo, la operación de un tumor cerebral o la supresión o mitigación de un trastorno metabólico.
En otros casos esto no es posible, ya sea porque no se ha encontrado ninguna causa o porque ésta no pueda ser eliminada, como es el caso de cicatrices, malformaciones en el cerebro o una predisposición inherente a las convulsiones. El objetivo en estos casos es la eliminación de los ataques por medio de medicamentos u operaciones quirúrgicas. Hay que tomar en cuenta además, de que la cirugía de epilepsia no consiste en sacar una lesión, sino en delimitar una zona desde donde se originan las crisis convulsivas. Es por esto que se necesitan de todos estos estudios, antes de decidirse por un tratamiento quirúrgico. La estimulación del nervio vago es una alternativa en aquellos pacientes en los que no hay control completo de los ataques y donde la cirugía está contraindicada.
¿Qué es Electroencefalograma?
Es un examen para detectar problemas en la actividad eléctrica del cerebro.
La noche antes del examen el paciente debe lavarse el cabello y no debe aplicarle acondicionador, laca ni aceites.
Es posible que el médico solicite la suspensión de algunos medicamentos, pero el paciente no debe cambiar ni dejar de tomar medicamentos sin consultarlo antes.
Deben evitarse todos los alimentos que contengan cafeína ocho horas antes del examen.
Probablemente se le pida al paciente disminuir las horas de sueño la noche anterior, ya que algunas veces es necesario dormir durante el examen.


Las células del cerebro se comunican entre sí produciendo pequeños impulsos eléctricos. En un EEG, esta actividad eléctrica tenue se mide colocando electrodos en el cuero cabelludo.
El examen lo practica un técnico especialista en electroencefalografías en un consultorio médico, en un hospital o en un laboratorio independiente. A usted se le pide acostarse boca arriba sobre una cama o en una silla reclinable.
El técnico colocará entre 16 y 25 discos metálicos planos (electrodos) en diferentes sitios del cuero cabelludo. Los discos se sostienen en su lugar con una pasta adhesiva. Los electrodos se conectan por medio de cables a un amplificador y a una máquina de registro.
La máquina de registro convierte los impulsos eléctricos en patrones que se pueden observar en la pantalla de una computadora y se pueden igualmente guardar en un disco de computadora. Antes de las computadoras, la actividad se imprimía en un papel. En cualquier caso, la actividad eléctrica luce como series de líneas ondeadas. Es necesario que usted permanezca inmóvil y con los ojos cerrados, debido a que cualquier movimiento puede alterar los resultados.
Es posible que se le solicite hacer ciertas cosas durante el proceso de registro, como respirar profunda y rápidamente por algunos minutos o mirar hacia una luz muy brillante y centellante.
El examen no causa ninguna incomodidad. A pesar de que tener electrodos pegados sobre la piel puede sentirse algo extraño, ellos solamente registran la actividad y no producen ninguna sensación.
El procedimiento es muy seguro. Si se tiene un trastorno convulsivo, es posible que las luces centelleantes o una hiperventilación provoquen una convulsión, pero el médico está entrenado para manejar la situación y cuidar del paciente si esto ocurre.
¿Qué es el Videomonitoreo?
El paciente es hospitalizado para el procedimiento o en su defecto el médico tratante solicita el examen en pacientes ya hospitalizados.
Su admisión es necesaria para la evaluación detallada de las crisis y diagnóstico de epilepsia. Nuestra meta es observar y registrar los eventos usando EEG continuo y su registro simultaneo con video. Estas grabaciones permiten que hagamos diagnostico diferencial y específico, que localicemos la fuente exacta de la descarga epiléptica del cerebro. Esta información detallada se utiliza en finalmente para diseñar un plan específico de tratamiento para el paciente individual, que puede incluir medicamentos, dieta cetogénica, cirugía, o una terapia con estimulador Vagal.
El procedimiento se realiza bajo la supervisión del médico neurofisiólogo en epilepsia. Los miembros del equipo incluyen al epileptólogo, un tecnólogo en electroencefalografía y enfermera coordinadora.

1. Traiga con Ud los exámenes previos de EEG, videomonitoreo, etc así como también sus medicamentos habituales.

2. Mantener tratamiento medicamentoso de manera regular, como lo tiene indicado. Su doctor puede pedir que usted disminuya algunas de sus medicaciones en el día antes de su admisión. Continúe las actividades normales.

3. Mantenga su dieta normal para la admisión.

4. Su hospitalización puede ser tan corta como 1 día o hasta 5-7 días dependiendo de la frecuencia de crisis.

5. Usted puede traer todo el material de entretenimiento que desee, rompecabezas, juegos, lectura y computador portátil, para ayudar a pasar el tiempo durante su hospitalización.

6. Durante la hospitalización para el examen puede tener visitas según los horarios determinados por el servicio.

7. En caso de que el paciente sea pediátrico, deberá ser acompañado por un familiar responsable.

8. Cualquier duda con respecto al examen puede ser aclarada con el equipo Neurolab.

1. Será puesto en su brazo una vía venosa para la administración de anticonvulsivantes si fuese necesario.

2. Se realizará conexión de los electrodos de la manera habitual en que se realiza un EEG estándar, con una pasta especial que asegure los electrodos, evitando el desplazamiento de su posición durante los días de estudio, se revisará su adecuada fijación a diario.
Todos los electrodos están conectados con una caja pequeña, que llamamos cabezal, en la parte posterior de cama. La caja está unida por un cable largo al equipo de monitoreo de EEG y permite algún desplazamiento.

3. El registro de las crisis, se hará por el acompañante o por el propio paciente. Para esto deberá activar el sistema de alarma de la unidad o en su defecto avisar al personal a cargo del paciente.

4. Si se salen algunos de los electrodos llame a enfermera a cargo para que ella pueda notificar al tecnólogo de EEG.

5. Usted no podrá lavarse el pelo o mojarlo hasta que se acaba el estudio de EEG ya que no podrá sacar las ropas sobre su cabeza.

6. Traiga vestuario cómodo, idealmente que se abroche por el frente. Usted puede sentarse en la cama, no obstante debe llamar a la enfermera para usar el cuarto de baño.

7. Puede tener una dieta regular. No usar goma de mascar, porque interfiere con la grabación de EEG.

8. Sus medicamentos podrán ser disminuidos o continuados según la aparición de crisis. En el día antes del alta serán reiniciados a las dosis habituales.

9. Durante su estancia, intentaremos optimizar la ocurrencia de crisis, para así entender el tipo y la frecuencia de crisis. Durante este tiempo le atenderán de cerca sus enfermeras y otros miembros del equipo que trabajan juntos para ayudarle a sentirse tan cómodo como sea posible.

1.El video y los datos de EEG serán recogidos hasta el día de alta.

2. Si usted necesita un estudio con SPECT, se hará el estudio basal desde el segundo día de hospitalización, según disponibilidad de la Unidad de Medicina Nuclear. La toma durante la crisis dependerá de la presencia de este evento.

3. El estudio de MRI de cerebro, con protocolo de epilepsia se podrá pedir para la noche previa al de alta o para el día de alta, ya que debe retirarse los electrodos de EEG.

4. Para ayudar a realzar la frecuencia de sus crisis se podría realizar privación de sueño cada noche durante su hospitalización. La enfermera le ayudará a permanecer despierto. Tendrá Videos disponibles gratuitamente. Foto-estimulación, hiperventilación, hipnosis o alguna maniobra que usted nos indique que tiende a causar los ataques.

1. En general, cada día usted será informado en el progreso de la sesión de la grabación. El encargado del caso podrá hablar de cualquier preocupación que usted pueda tener.

2. Usted recibirá instrucciones escritas para el alta. Estas incluyen una cita con médico epileptólogo.

3. Al alta se habrá restaurado su medicación a los niveles terapéuticos para asegurar su estabilidad domiciliaria.

4. Su médico epileptólogo no podrá discutir los resultados del monitoreo con usted antes del alta, pues se requiere del análisis de este material. Asegúrese de tener una cita en la clínica de la epilepsia en cerca de cuatro a seis semanas después de su alta.

¿Qué es el Monitoreo Continuo UCI?
El uso de EEG continuo en la UCI tiene como objetivo detectar eventos neurofisiológicos productores de daño encefálico (lesión secundaria) y sobre los cuales se puede actuar precozmente. Los más frecuentes son las crisis epilépticas y la isquemia encefálica.
El EEG continuo es el único método que permite un diagnóstico precoz de las crisis y Estado Epiléptico no convulsivo en la UCI; sin éste, el diagnóstico y por ende el tratamiento serán tardíos, lo que es especialmente importante si se considera que la mayoría de las crisis epilépticas en una UCI son sub clínicas.

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